Utopías, de Frank Delgado, acompañado de Alejandro Santiago.
:)
lunes, 14 de septiembre de 2009
Utopías - Mario Benedetti
Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías
cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza
cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea
cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada
cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro
cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía.
que el mundo se quedó sin utopías
cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza
cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea
cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada
cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro
cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía.
viernes, 11 de septiembre de 2009
De lo que implica un partido de fucho
En este caso, y por reciente, uno de la selección.
Ya el partido pactado con anticipación comienza el via-crusis. Los medios anuncian dicho partido 2 meses antes de que vea la luz. Se crea expectación, se vuelve un tema de conversación trascendente, porque, oye... juega México. En base al torneo se forja un punto de vista: "No que el "venado" anda bien, que Nery es nomás un hablador, que el "Temo" ya no es lo que antes y un enorme etcétera". Dicho juego, aún inexistente, se torna centro de atención a nivel nacional.
Total... se llega el mentado partido. 115,000 almas pagan un buen varo, no importa si en taquilla o reventa, para ver al verde de sus amores en el azteca, el templo del fútbol. Las compañías cheleras hacen su agosto a lo grande nomás en un día.¿Qué decir de las televisoras?, millones de televidentes fieles a una u otra (porque para colmo nada más hay 2) se ven embelezadas y a merced de la basura que hablan 5 "especialistas".
22 profesionales en la cancha tras un balón, que ganan cantidades incoherentes de dinero, que es a lo único que se dedican, que se convierten en figuras públicas y que después de su carrera hasta buscan cargos políticos, promedian 1 gol cada media hora y siendo generosos. ¡Dios mío!. Hay gente en el llano, ahí en el potrero, donde se forjan los sueños, es decir, esas canchas de tierra y riscos, que tiene talento a nivel de selección o más que ve como una utopía llegar a jugar un partido así.
El futbol me gustaba, ahora me lleva al hartazgo, mira que un gol en 90 minutos y encima de penal mal cobrado. No puede ser. En el basquetbol se ve (¿o vé?) casi 1 enceste por equipo cada medio minuto, que belleza.
La gente, envuelta en furor y etíl, sale a celebrar. No tengo un dato exacto pero seguramente más de 1 muere combinando lo anterior con el volante y muchos más terminan en el bote.
Las televisoras ganan dinero a lo tonto por transmitir el partido, y a lo largo de la semana repiten la hazaña una y otra y otra vez. Yo creo que saben que mucha gente carece de materia gris y por eso lo repiten y repiten y repiten.
Y todos felices... ganó México (cosa por cierto rara) ¡VIVA MÉXICO!, de aquí al mundial y a fuerza que quedamos campeones. Deja tú la crisis, deja tú la hambruna y la mitad poblacional en pobreza extrema, deja tu el narcotráfico y la drogadicción, la estupidez humana y la basura que nos venden, y que encima compramos. ¡¿Qué Colosio muerto ni que FOBAPROA?!, ¡¿qué importa si el presidente es pasante o graduado en Harvard?!, ¡¿cuál pedo si sigo pagando las olimpiadas del 68 con tenencias?!, que Tlatelolco impune ni que nada. Deja de lado los impuestos que nos acaban de dejar caer (como si yo pagara jaja), el SIDA, el ébola y que el 70% de los profes reprueben aquel dichoso exámen. Deja tú que México no califique al mundial de basquetbol, que en las olimpiadas traigamos 10 medallas incluyendo oro, plata y bronce, no importa que no conozcamos otro deporte, no importa el tennis ni la equitación. No importa que antes "exisitera" el purgatorio y que nomás con que hable el papa deje de existir. No hay pedo si el atlas no gana desde el 51, ¿qué importa si embarazé a mi mujer?, ¿qué si repruebo 5 de 6 materias?. Eso y más no importa. ¡Ganó México!, ¡a Honduras!, ¡1-0!. ¡A huevooo!. ¡Y me cae que fué por la veladora que le puse a la virgencita antes del partido!
-Alejandro
domingo, 6 de septiembre de 2009
En Domingo.
De repente fueron los rayos del sol en la cara. Otra noche tan memorable que mi memoria la dejó atrás. Un poco de resaca acompaña al excelente café matutino. La cabeza me martillea un poco, como de costumbre un domingo en la mañana.
Sin más que hacer, suelo salir a caminar el primer día de la semana. Un Saltillo con poca actividad, casi muerto, se muestra en las calles y los callejones. La publicidad satura la vista cuando camino hacia el norte. Que si compras esto o asistes a tal evento, lo común. Bienvenida sea la contaminación visual.
Unas cuerdas en los oídos siempre caen bien en este día. Silvio y Serrano me acompañan sin estar conmigo; no pido más.
Siempre me es interesante mirar la expresión de la gente. Es como observar pequeños mundos que solo muestran una primera fase, no se sabe que hay dentro. Intento adivinar que pasa en cada uno, que los acongoja o por que son felices. Somos un animal muy extraño.
Luego recuerdo mi propia vida, ya un par de kilómetros adelante. Un archivo interminable de situaciones, pensamientos y sentimientos se abre en mi oficina principal. Pongo play a alguna remembranza importante y disfruto de ella, incluso a veces permitiendo a la imaginación profanarla. Ideo millares de planes que tal vez se pongan en práctica próximamente, o probablemente no. Suelo saber que tengo que regresar cuando doy con una idea importante.
Me doy cuenta de que ahora estoy algo lejos de casa. Por lo general defino un rumbo no muy claro, por lo cual camino en automático. Paro en la primera tienda a comprar un cigarrillo suelto (Camel, de ser posible). El humo asienta un poco mi mentalidad, la pone en neutral. De esa manera empiezo el camino de vuelta.
Me abrumo al imaginar cuantos hombres más habrán pisado la misma tierra, ¿qué huellas estaré imitando?, ¿qué habrá pasado por la sesera de esa turba justo al dar esos pasos? Me siento un poco más en conexión con los de mi especie.
En fin, la mayor parte de las personas rara vez dedican un tiempo para si. Muchos dedican muchísimos de sus segundos en su apariencia, de acuerdo. Creo que trivial es el adjetivo correcto. Son momentos que, al igual que al convivir con la demás gente, no se vuelven a repetir exactamente igual. Uno es su principal amigo y amante, creo yo. Así que disfruto mucho mi convivencia conmigo, principalmente en domingo.
Adrián M.
Sin más que hacer, suelo salir a caminar el primer día de la semana. Un Saltillo con poca actividad, casi muerto, se muestra en las calles y los callejones. La publicidad satura la vista cuando camino hacia el norte. Que si compras esto o asistes a tal evento, lo común. Bienvenida sea la contaminación visual.
Unas cuerdas en los oídos siempre caen bien en este día. Silvio y Serrano me acompañan sin estar conmigo; no pido más.
Siempre me es interesante mirar la expresión de la gente. Es como observar pequeños mundos que solo muestran una primera fase, no se sabe que hay dentro. Intento adivinar que pasa en cada uno, que los acongoja o por que son felices. Somos un animal muy extraño.
Luego recuerdo mi propia vida, ya un par de kilómetros adelante. Un archivo interminable de situaciones, pensamientos y sentimientos se abre en mi oficina principal. Pongo play a alguna remembranza importante y disfruto de ella, incluso a veces permitiendo a la imaginación profanarla. Ideo millares de planes que tal vez se pongan en práctica próximamente, o probablemente no. Suelo saber que tengo que regresar cuando doy con una idea importante.
Me doy cuenta de que ahora estoy algo lejos de casa. Por lo general defino un rumbo no muy claro, por lo cual camino en automático. Paro en la primera tienda a comprar un cigarrillo suelto (Camel, de ser posible). El humo asienta un poco mi mentalidad, la pone en neutral. De esa manera empiezo el camino de vuelta.
Me abrumo al imaginar cuantos hombres más habrán pisado la misma tierra, ¿qué huellas estaré imitando?, ¿qué habrá pasado por la sesera de esa turba justo al dar esos pasos? Me siento un poco más en conexión con los de mi especie.
En fin, la mayor parte de las personas rara vez dedican un tiempo para si. Muchos dedican muchísimos de sus segundos en su apariencia, de acuerdo. Creo que trivial es el adjetivo correcto. Son momentos que, al igual que al convivir con la demás gente, no se vuelven a repetir exactamente igual. Uno es su principal amigo y amante, creo yo. Así que disfruto mucho mi convivencia conmigo, principalmente en domingo.
Adrián M.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Se me perdió mi unicornio azul, o algo así
No me recuerdo jugando en la tierra, ensuciándome hasta la médula, por debajo de los pantaloncillos, ni con max steel´s, ni con la consola de moda (N64), ni viendo fox kids, ni los tazos de los supercampeones, ni descalabros, ni fracturas, ni ropita linda, ni bay blades, ni taca tacas, ni muchas cosas. No me recuerdo infante... Me recuerdo frente a un atari con la palanca más dura del orbe, levantando la mano en cada pregunta de la maestra "Gris" en 3ero de kinder con la respuesta de "todos menos Alejandro", viendo el canal 5 unas 6 horas al día, cierta insomnolencia crónica que -afortunadamente- hoy no me agobia, recuerdo levantarme por la madrugada para comer "fruti lupis", recuerdo un absurdo sentido de responsabilidad a tempranpísima edad, miedo a fallar, a quebrar, al regaño, o qué se yo...
Hoy, no seré un adulto, pero, sé que hace 10 años no debía comportarme tanto, recuerdo que me peinaba todo a la derecha con un copete bien fijado en edad primaria, ¿porqué me peinaba?. Era yo un niño, ¿acaso tanía miedo al qué dirán?. Me fajaba la playera y subía el pantalón a niveles soeces, ¡¿porqué?!. 9.9 en 1ero de primaria, ¡ese grado no importa!, ¿porqué esas calificaciones?, ¿porqué no tengo esas notas ahora?. Fuera de lo de la jauría no recuerdo otra travesura, y esa úlitma es reciente. No puede ser. 8 años en un colegio metodista, 3 en uno bautista. De haber conocido antes el bum bap -estoy seguro- mis recuerdos otros serían. Recuerdo haber dicho que me gustaba britney (tal vez solo su físico a los 18) y el metal alternativo (ni siquiera sabía que significaba). Incluso recuerdo mi primer disco de compilaciones varias, fue en sexto año y me duele, mucho... lo más serio era "In da club" y "The real slim shady", de ay... bueno, Cartel de santa, una de Intocable, una de Hilary duff, y hasta una de Tiziano ferro (¿Qué pedo?).
Hoy día me parecen increibles -en el peor sentido- esas vivencias. Pero lo malo es que a mi edad actual no hago lo que un chico preparatoriano, como no hacía lo típico para un niño cuando niño, pero me parece hasta cierto punto una virtud.
Tal vez un pasado triste o extraño forja el presente de las personas especiales, un presente que en lo personal también me parece raro, pero a fin de cuentas presente.
Esto fué un poco de mi vida... un poco de mi infancia... un poco de algo que ya no es... un poco de algo que quizá nunca fué.
-Alejandro
Hoy, no seré un adulto, pero, sé que hace 10 años no debía comportarme tanto, recuerdo que me peinaba todo a la derecha con un copete bien fijado en edad primaria, ¿porqué me peinaba?. Era yo un niño, ¿acaso tanía miedo al qué dirán?. Me fajaba la playera y subía el pantalón a niveles soeces, ¡¿porqué?!. 9.9 en 1ero de primaria, ¡ese grado no importa!, ¿porqué esas calificaciones?, ¿porqué no tengo esas notas ahora?. Fuera de lo de la jauría no recuerdo otra travesura, y esa úlitma es reciente. No puede ser. 8 años en un colegio metodista, 3 en uno bautista. De haber conocido antes el bum bap -estoy seguro- mis recuerdos otros serían. Recuerdo haber dicho que me gustaba britney (tal vez solo su físico a los 18) y el metal alternativo (ni siquiera sabía que significaba). Incluso recuerdo mi primer disco de compilaciones varias, fue en sexto año y me duele, mucho... lo más serio era "In da club" y "The real slim shady", de ay... bueno, Cartel de santa, una de Intocable, una de Hilary duff, y hasta una de Tiziano ferro (¿Qué pedo?).
Hoy día me parecen increibles -en el peor sentido- esas vivencias. Pero lo malo es que a mi edad actual no hago lo que un chico preparatoriano, como no hacía lo típico para un niño cuando niño, pero me parece hasta cierto punto una virtud.
Tal vez un pasado triste o extraño forja el presente de las personas especiales, un presente que en lo personal también me parece raro, pero a fin de cuentas presente.
Esto fué un poco de mi vida... un poco de mi infancia... un poco de algo que ya no es... un poco de algo que quizá nunca fué.
-Alejandro
Hoy no salió el sol

Se dió el lujo de quedarse donde sea que éste esté, el este se vió sin lucero, el sol viólo como cero a la izquierda. Los diarios sensacionalistas dicen que los asiáticos sufrieron de un mediodía más largo de lo normal, unas 24 horas más largo que en otros días, pero hombre... son sensacionalistas, no hagamos tanto caso.
"Yo en lo personal dudo de la existencia de dicho astro, por cuanto no lo veo. No me importa que en otros lugares otras personas digan que si existe. No me importa que haya gente que -estúpidamente- estudie al sol y sus efectos, ya que por cuanto no lo veo no existe. Incluso "El libro universal del universo" se me hace falaz, yo no veo al universo, el universo no existe. Creo nula la inteligencia de aquellos que juran y perjuran ver sus rayos y sentir su calor, que gente tan tonta, el sol no existe. ¿Qué porqué no existe? Ps´porque no lo veo. Algo que no se ve no existe. Incluso me instan a tener fe en que sus efectos me brindan vitaminas, lindo color de piel y demás beneficios. Jajaja, ¿como tener fe en algo que no existe? ¡que burdo!, ustedes sigan en el error, el sol es un cuento antaño para gente como ustedes." (¿Se entiende?)
Bueno volviendo al tema, el sol sí salió, solo que la ignorancia de gente empírica (método no siempre contraproducente) los hace decir frases así. Y es más, el sol ni sale, lo que pasa es que hay un movimiento terráqueo llamado "de rotación", o lo que es lo mismo, gira sobre su propio eje, y al ser esférica, hay un punto en que está totalmente "dando la espalda" al sol, igual hay un momento donde gira hasta "ver la luz del sol".
Al igual que a Adrián me gustan estos días, días de mangas largas (puño al aire contra la brisa =)). Y sí, creo que el número de nubes en el cielo es directamente proporcional a los pensamientos en mi cabeza (en días soleados también pienso, amigos). Éste clima me puso a pensar, espero que se entienda la analogía y comenten al respecto, al menos con ustedes mismos.
Paz. Fuera. (Caballeros si trae jaja)
-Alejandro
martes, 1 de septiembre de 2009
Yo y las Nubes.
Días nublados. Mis preferidos. El aire huele a nostalgia, como si mirar al cielo te otorgara la habilidad de introspección.
La lluvia escurre sobre mi espalda. El contacto de las gotas de agua con mi ser se siente como una renovación, una especie de purificación. La gente en la ciudad sigue su rumbo, inmune a la magia que me eriza los vellos. Quisiera que sintieran una minima parte de lo que ocurre alrededor. Quizá así entenderían.
Mi música me acompaña a donde voy, en especial en estos días. Es un elemento primordial para mi reflexión. La neblina cae al ritmo de los bombos y cajas en mis auriculares. El aire me corta la cara, dejando marcas acordes a los arpegios de las guitarras que vibran en mis oídos. Es entonces cuando mi música y yo somos uno.
Por la mañana se disfruta la ausencia de nuestra estrella en el firmamento. Camino hacia el instituto con un animo como pocas veces. Todo es muy neutro, como si pudiera teñir el día de mis colores, en vez de contemplar los de la vida. Da la sensación de que el día es para hacerlo Mio.
Cuando el sol está sobre este meridiano, es como si el tiempo hubiera desaparecido. No hay penuria al regreso del día laboral. Solo la misma iluminación parcial que estuvo antes. Siempre es la hora sin sombra.
La mejor parte llega al crepúsculo. El gris opaco del cielo provoca un ambiente melancólico en la urbe. Se siente como la calma después de un llanto frenético, como si el penar se apaciguara para dar lugar a una tranquilidad temporal.
Ya caída la noche, me relaja el saber que no veré el monótono color obsidiana al mirar arriba. Un marrón rosáceo toma su lugar, iluminando un poco la penumbra. Son noches en las que un café, un cigarrillo y un buen libro son la mejor compañía, como en homenaje a un día tan especial. Dormir sin apreciar el exterior es prácticamente un sacrilegio.
Son momentos de vida en plenitud. El joven es maduro y el viejo es joven al dejarse impregnar por el misterio presente. Es la naturaleza sobre ti, recordándote su posición inquebrantable. Y es que no es lo mismo tener la mente nublada a tener neblina en la cabeza. En estos días, existir es el mayor privilegio.
En fin, hoy vivo en simbiosis con el mundo. Yo y las Nubes llevamos buena relación.
Adrián M.
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